Australia

Australia: Relatos de viajes

de Joaquin
Todavía no registrado
Ya leída:
178 veces
De:
Narara, NSW, AUSTRALIA
Edad:
61-65
Fecha del viaje:
en octubre 10

Yo soy Narara, ahora soy Narara


Nos alejamos de las cosas que queremos arrancando raíces denuestras entrañas, muchas veces sin saber por que…

Es así que escapamos de la “patria chica”, ese pueblito del Sur de la España que nos vio nacer, acabándosecon el tiempo porque la gente se va a buscar el pan nuestro de cada día a otroslugares.


Es de este modo que vamos a la gran ciudad donde mis padres nos acomodaron para darnos una educacion que en la “patriachica” no existía.


Huimos del país que nos educo, nos enseno a cantar el himnonacional,, a hablar una lengua común, arezar obligados unas preces que no danresultados…


Hasta que con ganas nos vamos a otros lares, a conocer otrasculturas, oír otras lenguas, cantar otros himnos y reclinarse a otras religionesque no se parecen a la nuestra.


Aquí estoy. Hoy esNarara, ayer Sydney y todos los lugaresdel mundo que ya recorrir y habite. Anteriormente París, Warilla, Wollongong…


Sera que tengo sangre de nómada, sera que no consigo para niun minute y echar raices…?


Aquí estoy.


Narara soy yo y mis circunstancias. Estoy a 55 Km de la ciudad del estado de Nueva Gales del Sur,Sydney. Escondido en la Costa Central, amedia hora en coche del Mar de Tasmania, del océano Pacifico, de las playasblancas, inmensa y acariciadas por olas tranquilas y azules.


Yo soy Narara . Ahora soy Narara.


Se acabaron las mudanzas. El peso de los anos va echando raicillas que ni reconocemos y que seinfiltran entre las rayuelas de nuestros sentimientos.


De pronto un kookaburra a la caida de la tarde te prende tusilencio con su canto bullaguero . Si son dos o tres o mas, se ríen y cantan y se cuentas las cuitas del día. Yo los entiendo.


De repente la grillada se revela y con su coral de sonestrata de acallar el cuchicheo de los Kookas o los sapos croando en algún lugar de unriachuelo, da la nota descompasada.


El bella-flor sabe cuando el alpiste esta listo detrás de micasa y el agua adulzada que le pongo, es su refrigerio mas placentero.


Soy Narara, solo, independiente, tranquilo, soy paz, notengo ruidos, camino entre los arboles de eucalipto que cuando llueve me llenael ambiente a menta .


En algún lugar, estoy cierto, hay un Koala, masticando interminablementeuna hojas de eucalipto y que le deja totalmente dopado mientras que en Otoño, cuando las hojas caídas quedancrujientes, los pasos de un Walaby perdido se deja sentir medio asustado.


Narara es paz, el trafico esta lejos, como a veces loslarrikings, las roselas, los cockatoos, los kookaburras…que son massoportables.


Narara es un pueblito tranquilo, de casitas escondidas entrelas maleza y el amarelamiento de la mataes amiga de fuego y su verdor, hogar de bichos sin clarificación botánica.


No esperéis grande centros comerciales : Los Gucci, losVuitton compitiendo por vuestra visita …Aqui y allá, un manantial encauzando susaguas a la deriva, hojas blandas o crujientes dependiendo la época del ano, lasfiestas de la aves multicolores camufladas entre flores y plantas compitiendo entre si, con sus colores.


Aquí solo se usan dos sentidos: los oídos para escuchar ruidosy los silencios de la naturaleza y la vista para ver la naturaleza desperezarsecada día detrás de los parque nacionales. Los demás sentidos, olvidelos.


Para acabar y resumir sin propaganda, los pajaros no cantan,las flores no tienen aromas, las frutas no tienen sabor y las mujeres no tienen moral… por eso, yo creo que los aborígenes se fueron un día, dejando sus gravados en piedra y sus historia sobre las madre tierra, en la leyenda de este país, de esta tierra, de este lugar donde vivo y me revivo con mis recuerdos.
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